Bomberos Alcorcón, Navidades de 2006
Es tiempo de paz, tradición, buen rollito de amor y reconciliación, etc… se nombran muchos y muy buenos propósitos, todo un despilfarro de buenas palabras sin ninguna intención, año nuevo, vida nueva, ser mejores, más formados, menos intransigentes y tantos despropósitos, que si en algún momento enunciamos explícitamente, o bajo tácito cinismo asumimos ¡jamás solemos aplicar!.
Esta será mi “18 nochebuena”, los números, los años, los días en sí, no son el problema. Con 18 años, 18 nochebuenas, tendría que tener presente la de cambios que se han producido, los compañeros ausentes, los alineamientos a las llamadas de las ambiciones, amistades y enemistades de puro interés. Cuanto más cambian las cosas, más siguen igual que pronunciara Churchill…
Recientemente, me aludían nuevamente al “borrón y cuenta nueva”, un cuaderno de cuentas, un borrón de 18 años, hay quien no ha reparado en los cambios personales. No es lo mismo disculpar que perdonar…
Disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes…..
Eugenio Dühring, era un profesor universitario alemán, enfrentaba los grandes problemas como “el supuesto origen del universo, el surgimiento de la vida, la teoría de la evolución , el origen de las matemáticas, el infinito…” para tratar de entender los cambios sociales desde una filosofía idealista, concibiendo las ideas y los principios científicos como lo primario e intentando explicar la realidad a partir de ellos.
Como siempre opinión contraria “Anti-Dühring“ de nombres más conocidos como Marx y Engels, postulaban que;
“los principios no son el punto de partida de la investigación, sino más bien su resultado final; no son aplicados a la naturaleza y a la historia de la humanidad, sino que derivan de estas; no es la humanidad y la naturaleza quienes se rigen y modelan por estos principios, sino que los principios no son verdaderos sino en la medida en que concuerdan con la naturaleza y la historia”
Uno tras leer esto, ¡suda! ¿qué dicen? ¿de qué hablan? estos tíos aunque parezca lo contrario, no estaban fumados, tampoco se engañaban, tal y como hacemos nosotros en nuestra sociedad, ni como venimos padeciendo en un cerrado grupo social. Volviendo a otra parrafada de los filosofos;
Las ideas, las opiniones, las ideologías y las conclusiones científicas no son innatos ni existen independientes de la realidad en nuestra cabeza, sino que son resultado de esa realidad material ( naturaleza, economía, condiciones sociales…) que existe independientemente de nosotros y que actúa sobre nuestros nervios, sentidos e instintos. “Las condiciones materiales de existencia determinan la conciencia”.
Resulta fácil, a quien se siente “triunfante” en la meta de sus ambiciones disculpar (nunca perdonar, “Es más fácil perdonar después de haberse vengado…“), hacer borrones y cuentas nuevas, de compararse con los subordinados y sentirse poderoso, de realizar juicios concordes a su actual naturaleza, obviando las sentencias contrarias de cuando formaban filas en otro estamento social -del que ya ni se acuerdan- y tratar de aplicar formulas forzadas a resultados actuales. Los hombres que olvidan su propia historia, están condenados a repetir sus errores
El perdón es el agua que extermina los incendios del alma.
Qué podemos esperar de una cultura cristiana como es la nuestra que celebra hoy, la nochebuena, el día que hace 2007 años, nació en Belen nuestro salvador, siendo hoy la misma ciudad un lugar ocupado, sitiado y en Guerra al tiempo que celebramos, con deseos de paz y buen rollito.
“Las condiciones materiales de existencia determinan la conciencia”
Por eso estos (des)propósitos de concordia, de amor, de paz y de buen rollito, son quizás la fiesta a nuestra hipocresía más mordaz. Somos hijos de nuestra era, producto de nuestra cultura y esclavos determinados de una sociedad reactiva en su mismo cinismo, ¡claro que así nos va!…
Otro día retomaré de refilón este asunto al tratar el Knowledge Management ,neologismo Gestión del conocimiento aplicado a centros de trabajo, con relación directa a los Servicios de Bomberos, más en concreto al mío, acerca de la transferencia de conocimientos existentes entre empleados de una misma empresa a través de la experiencia o acciones formativas anteriores, de lo noble de la idea, de la dificultad de su puesta en escena, de la imposibilidad de la aplicación práctica por cuestiones de base. Curioso tema que ya en Septiembre, en otra Región (Cataluña) en otro Servicio, ni siquiera Ayuntamiento ni Comunidad, ya se debatiera.
Hace un par de días, el 22 de diciembre en nuestro hemisferio, en Europa, hace años se celebraba el Solsticio de invierno, rituales encendiendo hogueras en virtud de la vuelta del Sol, en el día más corto por contra de la noche más larga del año, el triunfo del Sol sobre las tinieblas, ya que los días a partir de esa fecha empiezan a alargarse. La Iglesia católica usó esta fecha pagana, en el 25 de diciembre ¡sí! nuestra Navidad, tratando de imbuir esa misma idea del renacer de la esperanza, de la luz.
No olvidemos que luz y oscuridad es simbolizar conocimiento y atraso intelectual. No sigamos en el mismo error, no olvidemos la experiencia, no menoscabemos los conocimientos, no nos dejemos embaucar por las recreaciones de postulados que tratan de justificar la situación actual, ni es vivir en el infierno del rencor, ni en el cielo de los cobardes, que se niegan a afrontar el camino por sí mismos, en beneficio de las ambiciones individuales de los que se elevan sobre el resto.

Un 24 de diciembre de:
1521 – Un incendio destruye las tres cuartas partes de Oviedo.
1734 – Un incendio destruye el Real Alcázar de Madrid.
¡Ah! que tengáis buena noche… y que el año que viene cumplamos nuestros propósitos de ser mejores personas, aprender inglés e ir un mínimo de 3 veces por semana al gimnasio para lucir palmito en la cutre playa, siempre en el mejor de los alardes de nuestra vanidad y para dar en las narices de nuestros semejantes, negando nuestro narcisismo. Para que todo siga igual, siempre nos quedará la próxima y la siguiente…
Texto completo de la obra F. Engels: